. . .
Tiempo de Lectura:2 Minutos, 55 Segundos

Hace poco conversaba con alguien sobre las costumbres, o hábitos según decíamos es el hecho de repetir de manera continua alguna actividad, de manera que se hace de manera casi inconsciente en algunos casos.

Pero hay hábitos buenos y malos los cuales pueden caer en los vicios. Bueno el tema va de largo, pero lo que quería compartir es un artículo que encontré en Internet acerca de como formar un hábito.

  • Un solo cambio a la vez, pequeño y sencillo

Uno de los mayores errores que cometí en Productividad fue el de intentar demasiados cambios a la vez. El “yo soy capaz” y “ya verás” son loables y necesarios, hay que tener motivación y recordarte con frecuencia el porqué del cambio. Pero es imprescindible que contengamos nuestros caballos, que refrenemos nuestro entusiasmo y que no nos lancemos a cambiar a lo loco y en todas las direcciones.

Es esencial intentar sólo un cambio a la vez. Lo que ya es un notable reto de por sí. Además, hay que proponerse cambios muy pequeños y muy sencillos pero repetirlos cada día. Yo diría que debemos marcarnos micro cambios. Fíjate un minúsculo cambio en tu rutina productiva que puedas llevar a cabo. Algo como (ojo, sólo son ejemplos):

No voy a entrar en Facebook hasta haber terminado la primera Tarea Clave del día.

Cuando esté trabajando quitaré todos los notificadores, avisadores de actividad y aplicaciones en segundo plano.
Voy fijar un momento y tiempo límite-máximo para feeds y blogs.
No voy a tener el Email permanentemente abierto.
Voy a hacer descansos regulares entre tarea y tarea
En lugar de abrir el Email a primera hora empezaré a trabajar con la Tarea Clave que tenía planificada.

  • Fíjate cambios concretos que puedas medir y palpar

Otro de los errores que cometí en el pasado fue el de proponerme cambios demasiado intangibles o poco concretos. El “ya verás, esta mañana voy a ser productivo de verdad” está muy bien como inspiración y punto de partida pero para lograr cambios duraderos tienes que fijarte retos muy concretos, muy palpables que fácilmente puedas medir y decir: “lo he conseguido” o “no lo he conseguido”.

En todos los casos esos cambios supondrán hacer o no hacer algo, esto es, requerirán de una acción. Además, el fijar objetivos concretos te permitirá dos cosas:

Evaluar tus progresos con avances (o retrocesos) reales y tangibles.
Saborear y felicitarte por cada avance: tú lo verás hecho y serás el primer beneficiado.
Recuerda algo muy importante: todo aquello que no se ejercita se pierde.

  • Repite y repite con regularidad diaria y constante

Al hábito se llega por la rutina y a la rutina por la repetición. Para hacer crecer un hábito de forma duradera y sólida es imprescindible ser constante y persistente. En general tendemos a abandonar algo con la misma rapidez con la que nos entusiasmamos. En el terreno de los cambios productivos esto está mucho más presente y firmes y bienintencionados propósitos se vienen abajo en muchos casos por la falta de constancia.

Ser regular no es fácil, requiere motivación, disciplina y la iniciativa de querer hacer las cosas. Pero el hecho de fijarte cambios muy pequeños y cambios que además tú mismo puedas palpar y ver realizados, será determinante a la hora de facilitar esa repetición tan necesaria a la hora de crear rutinas productivas.

Recuerda algo muy importante: todo aquello que no se ejercita se pierde.

Vía: ((1))

No sé si la constancia generará el hábito pero vale intentar para formar positivismo.

 

(Visited 1 times, 1 visits today)
¡Haz clic para puntuar esta entrada!
(Votos: 0 Promedio: 0)

2 comentarios en “Como formar un hábito”

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Scroll Up
error: Contenido protegido!!