La información financiera si bien es importante tiene una particularidad, es una expresión numérica de los acontecimientos pasados, es necesario equilibrar los datos con información futura es decir la estrategia que una empresa planea seguir, plantear los objetivos tanto a corto plazo como también a largo plazo, esa información se complementa justamente con indicadores financieros y no financieros, que pueden integrarse para dar una visión general de la situación de la empresa, esa visión justamente brinda el Cuadro de Mando Integral (CMI).
El cuadro de mando integral permite traducir la estrategia de una empresa en acciones concretas que se deben seguir para llegar con éxito al futuro, pero no es solamente una colección de indicadores, es más bien la manera como estos interactúan para lograr una causa y efecto positivos que catapulten a la institución en el crecimiento y cumplimiento de sus metas.
Según la metodología del cuadro de mando integral existen cuatro perspectivas para lograr ese equilibrio y que la estrategia sea traducida en acción:
- La perspectiva financiera
- La perspectiva del cliente
- La perspectiva de procesos internos
- La perspectiva de formación y crecimiento

De convenir a los intereses de la institución se podría incluir más perspectivas pero ha que tomar en cuenta que estas no pueden estar aisladas, es decir no pueden ser únicamente una elemento que la dirección desee mantener controlada, sino más bien debe interactuar con los demás indicadores y perspectivas para llegar a cumplir los objetivos.