Desde un tiempo a esta parte salgo a hacer algo de deporte en mi vieja bicicleta montañera, escojo diferentes rutas, generalmente hacia el sur,  al Imbabura por hacer más fuerza en las cuestas, hay veces que voy en dirección a Caranqui en otras ocasiones por la parte alta de Yuyucocha, un balneario popular, en esta ocasión fui por las rieles,para ser más preciso un camino lateral a ellas, en el primer puente ya encontré una máquina abriendo paso al agua represada, luego llegué a un camino que en anteriores oportunidades he recorrido sin problemas, detrás de unas canteras de material pétreo.
La sorpresa fue en el momento que llegué a un pequeño descenso donde en anteriores ocasiones habÃa un riachuelo, que se pasaba sin problemas en la bicicleta me encontré con esto:
El camino practicamente estaba cortado, y se notaba claramente la gran cantidad de agua que debe haber pasado por aquÃ, no creo que con las lluvÃas de la noche anterior, debe ser con las de la semana que se inundó el sector de Ajavà en  Ibarra.
El camino que yo seguÃa se puede ver al otro lado al fondo, donde el señor se ayuda de un tronco para subir, y ahà entendà el rÃo que me tocó cruzar la semana pasada mucho mas abajo y con la llanta de la bicicleta pinchada, por cojer un atajo, casi andaba perdido por que el paisaje cambió de una semana a otra.
La fuerza de la naturaleza, o la fuerza del Agua.

