Al salir de la oficina, acostumbro a variar la ruta para llegar a la casa, con la idea de variar un poco el camino y no se haga algo rutinario, en esta ocasión tomé la vía que va por el mercado Amazonas, y me encontré de frente con la pantalla de publicidad que pusieron sobre una de las paredes del mercado, durante el día con la luz del sol no se nota el brillo de esa pantalla pero en la noche…
es una luz muy fuerte que se nota de mejor manera por la obscuridad del sector, demasiado brillante como para ver lo que se presenta en la pantalla.







