En dÃas anteriores comentaba lo que ocurrió con mi padre en uno de los bancos de la ciudad, para ser preciso con el Banco del Pichincha, y después de esa mala experiencia las recomendaciones de retirar el dinero de ese banco se dieron por varios lados. Unos decÃan que el Pichincha es un banco muy grande que no le interesa los pequeños clientes, otros que basta ver las colas que tiene, malos servicios y los cobros por cada cosa.
En fin, la búsqueda de otra opción terminó en el Banco Promerica, anteriormente MM Jaramillo Arteaga, no se si es caracterÃstica de todo el banco y sus agencias, pero en Ibarra, todo mundo habla de la amabilidad de su atención, asà como se destaca un mal servicio, se debe reconocer un buen servicio, asi que allá fueron a parar los ahorros de mi padre, con un rendimiento un poco mayor.
Es increible, como una atención un poco más amable cambia las cosas