Durante el último feriado de fin de año aproveché para visitar uno de mis lugares favoritos, el Lago Cuicocha, un sitio espectacular por la naturaleza que rodea este lago, aunque el lugar es el mismo, siempre hay algún ángulo nuevo para tomar fotografÃas, aquà algunas de ellas.
Lo interesante es que el clima cambia tan rápido que uno puede ir un dÃa y encontrar la laguna llena de sol y luz, minutos más tarde está todo nublado, y lleno de frÃo, por eso conviene ir preparado.
En esta ocasión fui con mi familia y estaba todo lleno sol, pero aún asà soplaba un viento helado, asà que mi padre decidió invitarnos a todos un café para calentarse un poco en la tarde, decidimos ir a la CafeterÃa – Restaurante Cuicocha de la Compañia de EconomÃa Mixta TINCUICEM, la sorpresa es que al entrar, la persona que entiendo era la mesera, al preguntar si sirven cafés, nos contestó:
- “Afuera hay un café que creo que es el mismo, pueden ir hacÃa allá”
Ante nuestra insistencia de tomar un café al interior del local y ver el lago por la ventana
- “No, solamente aquà les puedo atender (señalando una mesa alejada de las ventanas) por que ya allá vamos a preparar las mesas para mañana”
Yo estaba a punto de decirle que asà no se atiende a la gente, pero mi padre en su tranquilidad, aceptó sentarse en esa mesa y tomar su café, con unas empanadas por las que pagamos claro un valor mayor al que nos indicaba al que fuéramos, pero en la tranquilidad del local.
Al final nos atendió de muy mala manera, me dió mucha pena que personas asà estén dando la “bienvenida” al turismo nacional y extranjero, en ocasiones anteriores incluso he almorzado en ese lugar y no he tenido problemas, pero no se si estaban por cerrar, no lo creo por la hora, o simplemente la mesera no estaba de humor.
No sé quien este a cargo de la administración de ese local pero si deben tomar en cuenta que un lugar tan espectacular como ese no se merece que la gente lo recuerde por lo mal que le atendieron.