Este lunes resulta que la provincia de Imbabura fue medianamente paralizada por el gremio de taxistas, con apoyo de los buses de transporte urbano de la ciudad de Ibarra. El paro se iniciaba a las 0:00 del Lunes con carácter de indefinido, pero por suerte las negociaciones de las autoridades, lograron detener la medida en cierta forma, por lo menos no cerraron directamente las vías, como en ocasiones anteriores.
Las peticiones del gremio de taxistas según los medios de comunicación tiene que ver con algunos inconvenientes que tienen con cooperativas de taxis nuevas que no respetan la jurisdicción para las que fueron creadas, En Otavalo se pide que se transfiera las funciones de transporte del Consejo Municipal de Otavalo al Consejo Provincial de Tránsito. Atuntaqui reclama el uso como taxi de camionetas, mientras que en Ibarra se solicita que las compañías Natabuela y Oasisturis no tengan permiso de operaciones en el área de la Ciudad Blanca.
Lamentable que se quiera paralizar a toda una provincia con intereses particulares de un gremio cada vez más numeroso, que tengan o no razón, no hay derecho de parar las actividades de los demas.
Muy temprano por la mañana la gente resignada ante la ausencia de buses y taxis caminaba o en bicicletas se dirigían a sus labores, creo que gracias a las “negociaciones” (se hablaba de detenciones en la madrugada) de las autoridades, los taxis se limitaron a desaparecer.
Lo positivo, que calma y tranquilidad en el trafico no había pitos desmedidos, piiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii solamente por saludar entre taxistas, en los semáforos no había el típico taxista que no respeta el paso cebra para peatones, ningún taxista que se cruce o pare a media vía sin importar los demás para recoger pasajeros, y tampoco el taxista “vivísimo” que da retro media cuadra en contra vía, o los taxistas que van a paso lento cuando están desocupados, sin importar el apuro de los demás o al contrario el taxista desaforado que va a la velocidad del rayo sin importar pasarse en rojo por ganar más pasajeros o está lleno.
Lo negativo, es un servicio necesario, los adultos mayores, amas de casa y toda persona angustiada por llegar pronto a su destino si le hizo falta el servicio.
En fin, con honrosas excepciones, y sin ánimo de ofender a los Señores taxistas, este fue un día diferente y una ocasión buena para ir al trabajo en bicicleta.
