El post anterior corresponde al viaje organizado en mi lugar de trabajo, y para ir en orden debo comentar que antes de llegar a Latacunga, llegamos a Quito, para ser más exacto al sur de la ciudad en la estación de trenes de Chimbacalle, la intención era ir en tren hasta el área recreacional El Boliche, junto al Parque Nacional Cotopaxi.
Llegando a la estación, lo primero que vimos fue ésta locomotora antigua, en medio del verde de la vegetación que invade las rieles.

En este lugar únicamente cambiamos de bus para llegar a la estación de Chimbacalle, donde nos esperaba nuestro medio de transporte, el Ferrocarril número 93, que estaba listo para despúes de desayunar salir a nuestro destino.

Ya en el camino, se sentía muy diferente viajar en un medio de transporte que por años cruzó esas rutas uniendo pueblos y ciudades, el viaje estaba estimado en una hora y media. Con tanto paisaje y cosas que ver ese tiempo pasó muy rápido.

Los paisajes que se pueden ver son sencillamente impresionantes, el Ferrocarril en este tramo de la vía sirve a grupos de turistas o instituciones en viajes turísticos contratados.

Es una experiencia que vale la pena, el Ferrocarril que lastimosamente no se le ha dado la importancia que se debería y que en muchos tramos de la vía no se puede circular como es el caso del tramo norte desde Ibarra hacia San Lorenzo en la costa Ecuatoriana o de Ibarra a Quito.

Según la prensa local, en parte gracias a las protestas recientemente efectuadas se ha llegado a un acuerdo para que éste 24 de Agosto se inicie con la rehabilitación de los durmientes como primer paso de la rehabilitación de las vías en Ibarra, coincidiendo con un aniversario más de la primera llegada del tren a Ibarra