
La historia empieza en una Iglesia donde un amigo, muy voluntarioso todo él, formaba parte del coro, repasaban y cantaban en todas las misas, y bueno llego un día domingo de fiesta, la gente llenaba el lugar, todos estaban en la solemnidad de la misa, y llegó el momento de escuchar las canciones preparadas con tanto esmero por el coro:
Aquí me tienes señor, yo quiero amarte, mirando al pobre y aquel que sufre. Haz tuyo mi pan y el agua de mi frente, ven a mi casa y amor en contrarás
Se escuchó cantar a viva voz, luego nuevamente
Aquí me tienes señor, yo quiero amarte, mirando al pobre y aquel que sufre. Haz tuyo mi pan y el agua de mi frente, ven a mi cama y amor en contrarás.
Sin querer y sin intención mi amigo cambió la letra, pero con tal fuerza que todos escucharon, sus compañeros de coro no pudieron seguir cantando, entre risas y comentarios la gente se detuvo.
Mi amigo algo distraído, no sabía por que se reían, hasta cuando reprocesó lo que dijo y muy avergonzado trató de seguir normalmente pero la misa y la solemnidad casi se terminan.
La fotografía corresponde a la ciudad de EL ANGEL, Carchi






