
Según proyecciones cientÃficas, no es descabellado pensar que en nuestro paÃs una de cada cuatro especies es de la familia de las orquÃdeas. Pero muchas personas nacidas aquà dirÃan que casi nunca han visto una. SÃ, entre los ecuatorianos, la orquÃdea es bastante ignorada y esto resulta extraordinario si consideramos que en los bosques primarios del Ecuador se han identificado, a la fecha, 4 187 especies (y se estima que sobrepasarán las 5 000), lo que representa cerca del 60% de las especies identificadas en América del Sur y 40% de las especies del continente americano tomando en cuenta la superficie de nuestro territorio es una gran concentración de variedades.
Si hay tantas orquÃdeas en nuestro territorio, y si de cada 10 especies de plantas silvestres 4 son orquÃdeas, ¿por qué no las vemos con facilidad en nuestros paseos por los bosques nativos?

Las orquÃdeas sà están, pero nos falta el conocimiento y el entrenamiento para reconocerlas. Están en todos los sitios donde la naturaleza no haya sido talada o quemada. Las encontramos desde el nivel del mar hasta los pajonales a 4 200 metros de altura. Crecen sobre los árboles, en los flujos rocosos de lava volcánica, en los despeñaderos y quebradas, en los taludes de los carreteros y, más de 400 especies, en el piso de los bosques y pajonales nativos.
La mayorÃa de las especies de orquÃdeas no son atractivas para los humanos, pero sà para los insectos y colibrÃes. Estos se acercan a las flores para buscar alimento, entonces, el polen se pega en diferentes partes de su cuerpo y más tarde es llevado por el animal a otras flores de orquÃdea, colaborando asÃ, sin proponérselo, con su polinización y reproducción.

Los ejemplares que estamos acostumbrados a ver en las floristerÃas son, generalmente, el producto de un centenar de años de cruces entre diferentes especies de orquÃdeas para obtener flores comerciales.
En las fotografÃas una pequeña muestra de algunas especies de OrquÃdeas, no se olviden un clic para ampliar.
Créditos
FotografÃas de JEOM.
OrquÃdeas: La Mirage
Texto: Extracto de Ecuador Terra Incógnita
Pingback: Acuario 27 » JardÃn Botánico