Un saludo a la Ciudad de Quito que el 6 de diciembre festeja su fundación por todo lo alto, aquà un extracto de la historia y sus fiestas:
Los orÃgenes históricos de la actual capital de los ecuatorianos no están muy claros y existen controversias al respecto.Durante mucho tiempo se aceptó la versión difundida en el siglo XVIII por el jesuita Juan de Velasco, acerca de la existencia de una organización polÃtica y económica anterior a la conquista de los incas en los territorios que hoy ocupa nuestro paÃs, y cuyo centro de poder habrÃa estado en la zona de Quito. Velasco incluso denominó a este germen de Estado como ‘Reino de Quito’.
Pero las actuales investigaciones históricas y arqueológicas parecen desmentir esta versión. Hoy se acepta la existencia de agrupaciones humanas más pequeñas y menos sofisticadas polÃticamente a lo largo de todo el paÃs, a las cuales se ha denominado señorÃos étnicos o curacazgos. En relación con la zona especÃfica de Quito, estos se habrÃan asentado en los valles que rodean a la urbe moderna, debido a las bondades de su clima. AsÃ, habrÃan existido señorÃos étnicos en lugares como Zámbiza, Calderón, El Valle de los Chillos, Nayón, entre otros sectores.Tras la conquista de nuestro territorio por los incas (siglos XIV y XV), Quito se habrÃa convertido en el centro de poder polÃtico y económico, pero como región. Esto es, que la capital erigida por el Inca Huayna Capac en nuestro territorio, y que en algún momento habrÃa competido en importancia con el propio Cuzco, no se asentó en la actual ciudad, sino más al norte, en la zona de Caranqui (provincia de Imbabura).
Y solamente cuando Sebastián de Benalcázar (o Belalcázar, según algunos historiadores), uno de los lugartenientes de Francisco Pizarro -el conquistador de Perú-, erigió el 6 de diciembre de 1534 el asentamiento al que denominó San Francisco de Quito en su actual ubicación, la ciudad empezó a tener existencia real.Sobre las razones por las que Benalcázar escogió el lugar, la explicación más plausible parece ser la de la estrategia militar: en efecto, la sinuosa topografÃa original de la urbe, rodeada de numerosas y profundas quebradas, la hacÃa ideal como punto de defensa ante eventuales ataques de los aborÃgenes.
A partir de su fundación hispana, la ciudad vivió un proceso de rápido y dinámico desarrollo, que la llevó a ser designada centro de poder polÃtico, económico, judicial, militar y religioso el 29 de agosto de 1563, cuando se creó la Real Audiencia de Quito.
El 6 de diciembre de 1934 se celebraron solemnemente en Quito las fiestas por el IV Centenario de la Fundación de la Ciudad. Hubo nutridos desfiles de escuelas, colegios, instituciones cÃvicas y Fuerzas Armadas. Se realizaron grandes exposiciones de pintura, escultura y caricatura convocadas por el Ilustre Municipio para discernir el Premio “Mariano Aguilera” Por permiso especial del Arzobispo de Quito, Mons. Carlos MarÃa de la Torre, los numerosos conventos y monasterios coloniales de la ciudad abrieron por primera vez al público sus museos privados y la ciudadanÃa pudo entrar a conocer los claustros generalmente inaccesibles. Todos los diarios del paÃs ofrecieron ese dÃa ediciones especiales. Pero pasado el fervor cuatricentenario, la fecha del 6 de diciembre volvió a caer en el olvido.
Más de veinte años después, a fines de noviembre de 1958, el periodista quiteño Don César Larrea, por entonces Jefe de Redacción del vespertino “Ultimas Noticias” y directivo de la UNP, tuvo la iniciativa, desde las páginas del diario de la tarde, de invitar a todos los habitantes de la ciudad, nacidos o no en ella, a celebrar la fecha fundacional, por lo menos con dos actividades que al principio no tuvieron mayor acogida, pero que luego fueron tomando cuerpo, hoy ya tradicionales: en primer lugar la “Maratón de Últimas Noticias”, al comienzo con un recorrido de diez kilómetros, en la que participaban jóvenes y gentes de mayor edad y, en segundo, la competencia de carritos de madera conducidos por niños entre 10 y 12 años, que se lanzaban de bajada a toda velocidad por la cuesta de la calle Olmedo (otras veces desde La Tola, o por la calle Rocafuerte, desde El Penal).
Después ya hubo apoyo del Municipio y poco a poco fue haciéndose tradición, pero lo que terminó definitivamente por dinamizar de modo definitivo las Fiestas de Quito fue la Feria de Toros “Jesús del Gran Poder”, en la nueva Plaza Monumental, construida por iniciativa del Dr. Marco Tulio González. En las fotografÃas diferentes aspectos del Quito Moderno y Colonial.




