La carrera fue muy interesante pues se desarrollaba dentro de la ciudad, en un circuito urbano adecuado con las seguridades del caso y en coordinación de la PolicÃa Nacional, la gran mayorÃa de los vehÃculos eran pequeños, pero adaptados para carrera.
Los organizadores muy preocupados por la seguridad, pedÃan la colaboración de la gente para que no se crucen y se ubiquen en lugares destinados para el efecto, la nota humorÃstica fue cuando el vehÃculo (“Safety Carâ€) en el que anunciaban el reinicio de la competencia, y pedÃan la colaboración de la gente, se encuentran con un perro vagabundo que iba por la mitad de la “pistaâ€, y la reacción fue pedirle por el micrófono: - “A ver pedimos a ese “CAN†que nos colabore†Ante la indiferencia del perro , volvieron a insistir, -“ Por favor, “CAN†retÃrate de la pistaâ€, como no lograron su cometido en palabras procedieron a perseguirle en el carro y ahà si el CAN huyo.
Luego de la carrera, en el programa seguÃa las corridas de toros de pueblo, fue la primera vez que asisto a una corrida de ésta clase, y bueno, la diferencia básica es que no hay un torero oficial si no más bien todo aquel que este dispuesto a “torear†puede ingresar al ruedo, al final la gente se emociona por las carreras que tienen que emprender para salvarse de que el toro les alcance.
La segunda diferencia que encontré y muy positiva por cierto fue que al final al toro no le matan ni le agreden de ninguna manera, después de estar en la pista lo suficiente como para que la gente intente torearle, le enlazan y le sacan para ser reemplazado por otro.
En las dos horas que pasamos viendo a 5 toros solo hubo dos personas que alcanzaron a torear a uno de los toros el resto solo fue carreras y sustos de los participantes en medio de la alegrÃa de la gente y la música de una banda de pueblo. Un click en las fotos para ampliar



