Las bicicletas partían desde Cayambe (37 Km. Aprox.), mientras que los caminantes desde Zuleta (13 Km. Aprox.). Y bueno como ya no tengo bicicleta, me decidí a unirme a la caminata, las expectativas de los organizadores fue superada, los buses previstos salieron repletos desde el parque Pedro Moncayo de Ibarra, y los ciclistas lo hicieron en volquetas.
No podría dar un número de participantes por que conforme avanzamos en el trayecto se unía más gente, la salida desde Zuleta fue a las 8h40, Zuleta es una comunidad famosa por sus bordados realizados en hilo con diferentes figuras que adornan manteles, sábanas, bufandas o el vestuario colorido de su gente.
La caminata se inició a ritmo de competencia, ya que ni bien se dio inicio la gente se lanzó a caminar como si al final se diera un premio al ganador, al inicio me deje llevar de esta euforia, pero conforme pasaban los minutos me di cuenta que a ese ritmo tendría problemas al llegar por el camino empedrado y la bajada pronunciada a momentos que se presentaba, así que bajé un poco el ritmo (tomando en cuanta que mi estado físico no es el mejor) y me puse a contemplar el paisaje y lógicamente a tomar las fotografías que adornan este post.
Desde Zuleta se puede ver muy de cerca al volcán Imbabura, a las montañas que lo rodean como el Cubilche y el Cunro, los que constan en las primeras fotos, la gente del sector salía a vernos pasar como preguntándose que locura invade a estos caminantes tan apurados en pasar por sus tranquilas tierras.
En las primeras fotos se e el nacimiento de algunas montañas que rodean el valle donde se encuentra Ibarra, conforme pasaba el tiempo, la gente empezaba a disminuir el paso y a separarse el grupo, a una hora de caminata nos encontramos con una de las haciendas que es famosa en su historia y una de las más grandes de su época, como se ve en las fotografías ya está algo desgastada por el tiempo.
La meta a medida que pasaba el tiempo parecía más lejana, nos encontramos con los bosques quemados ya que como se ve en las fotos, el paisaje se nota un poco reseco por el verano, y recientemente los bomberos tuvieron que luchar con el fuego en algunos montes aledaños por mas de seis horas.
A las dos horas de recorrido aprox. Llegamos a la zona que se conoce como el río seco, como se ve en las fotos es una gran brecha de piedras y arena por donde dicen que descendió hace mucho tiempo la lava en una erupción del Imbabura, junto a éste lugar se encuentra el Grupo de Caballería Yaguachi.
El tiempo de caminata ya hacía sentir el dolor de los pies y sentir las piedras cada vez más filas, pero por suerte ya se veía la ciudad y estábamos en la Avenida del Retorno, la ruta que según dicen, utilizaron los sobrevivientes del terremoto para volver a fundar la ciudad.
Según los organizadores la llegada de los caminantes estaba prevista para las 16h00 al punto de partida pero gracias al ímpetu de los caminantes llegamos alrededor de las 12h00, y en lo que a mi respecta, como se dice vulgarmente “con las justas”, ya que el sol ya pegaba con toda su fuerza y los pies ya se sentían adoloridos, pero valió la pena ver detenidamente los paisajes y las fotos.
No se olviden un click en las fotografías para ampliar.








